jueves, 29 de enero de 2015

México tiene el corazón roto.


México tiene el corazón roto.





T

odos recordamos aquella tragedia sucedida el 5 de junio de 2009 en Hermosillo, Sonora, a causa de un fatídico incendio en la guardería “ABC”, donde fallecieron 49 pequeños y 76 más resultaron heridos, todos entre cinco meses y cinco años de edad. A 6 años de aquel atroz accidente, de nueva cuenta familias quedan destrozadas, pues el fuego hace de las suyas y se lleva a consigo a varios bebes, y deja heridos a otras tantas personas, entre ellas madres de familia, bebes y personal del hospital.

Eran ya las 7:00 am del día jueves 29 de enero , y como cotidianamente lo hacía, una pipa de la empresa de Gas Exprés Nieto entro al estacionamiento del Hospital materno Infantil de Cuajimalpa, perteneciente a la red sanitaria del Gobierno del Distrito Federal.
Los operadores comenzaron a descargar el combustible como comúnmente lo hacían,  pero en esta ocasión detectaron una fuga en la manguera y aunque durante algunos minutos trataron de controlarla tapándola con sábanas, no lo lograron.

Según algunos testigos, el olor a gas empezó a expandirse en el hospital hasta el área de cuneros, por lo tanto el personal médico ordenó la evacuación inmediata, pero no pasaron ni diez minutos cuando vino la explosión.

Algunas personas alcanzaron a salir del lugar. Las madres que permanecían en sus camas, apenas alcanzaron a cubrir a sus hijos con su cuerpo.



Tres de los lesionados fueron los operadores de la pipa identificados como Julio César Martínez, Carlos Chávez y Salvador Alatorre, quienes fueron hospitalizados en calidad de detenidos.

Los lesionados fueron trasladados a los hospitales ABC, Enrique Cabrera, Balbuena y la Cruz Roja de Polanco. De los lesionados el 30% tuvieron lesiones leves, 30% de cuidado y 30% más de gravedad y requieren atención especializada.
El secretario de Salud, Armando Ahued, informó que en las instalaciones había alrededor de 110 personas, entre pacientes, personal médico, administrativo, de limpieza y de seguridad. Era el final del turno nocturno pues a las 8 entrarían decenas de trabajadores más.
Pocos minutos pasaron cuando empezó la movilización de los equipos de emergencia. Llegaron ambulancias del ERUM, Cruz Roja, delegacionales, vecinos voluntarios, policías auxiliares, mientras que helicópteros de la policía capitalina sobrevolaron la zona y trasladaron a varios heridos a distintos hospitales.

Más tarde, llegó la fuerza federal con decenas de elementos de la Gendarmería Nacional, la Marina, el Ejército y la Policía Federal que convirtieron la calle en una especie de cuartel. Incluso, aplicaron el Plan DN-III. Pronto se observó a binomios hombre-perro para buscar a víctimas entre los escombros.
Se sabe además que no es la primera ocasión en que esta empresa de Gas ocasiona daños, por un mal cuidado y falta de responsabilidad por parte de la empresa.

Antes de la tragedia de este jueves en el Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa, que dejó un saldo oficial de dos personas muertas, entre ellas un bebé de días, al menos 66 heridos –22 de ellos de gravedad—y daños aún incuantificables, la empresa se había visto envuelta en otro incidente en junio del año pasado.

La explosión derrumbó al menos un 70% del hospital, dijo Mancera. Los escombros se están removiendo manualmente, por si se puede encontrar alguna víctima, explicó el jefe de Gobierno. Además, perros rastrean la zona derrumbada para ubicar posibles víctimas.

Ahora analizando los hechos, si el culpable hubiera sido solo la pipa entonces esta debería estar por completo desecha, pero está en mejores condiciones que el hospital además de que los conductores sobrevivieron, cosa que de haber sido causante la pipa de la explosión y del incendio, no hubiera ocurrido de tal manera.  

Esto nos lleva a pensar que se están ocultando datos como que tal vez la explosión se dio a causa de las malas condiciones en que se encontraba el tanque de gas que del mismo hospital, se sabe que a todos los hospitales sin importar de que parte de la república sean se les tiene que dar un mantenimiento  del cual se tiene que encargar el gobierno,  pero como el gobierno es en muchas ocasiones incompetente,  con tal de limpiarse las manos es lo más probable que culpen a personas inocentes y despistadas (puesto que como trabajadores de maquinaria riesgosa que además transporta gasolina, se tiene que tener conciencia de revisar tanto el tanque, y todo el equipo, al igual de tener las medidas necesarias para llenar un tanque estacionario).

Estos sucesos han dejado muchos comentarios y la gran mayoría son negativos para las instituciones involucradas, sobre todo contra el gobierno.

(Víctor Vazzen, 2015/29/01) “¿Saben cuál es la probabilidad de que una "pipa" explote? Esas madres son bunquers móviles, con un millón de sistemas de seguridad y revisiones de fugas cada mes. ¡Ni un tanque de gas normal oxidado y golpeado, falla en décadas! ¿Y saben cuál es la posibilidad de que explote justo enfrente de un hospital de niños y mujeres? No mamen… Me huele a operación de falsa bandera, cortina de humo o desvío de atención para que no estemos atentos a "algo". ¡Ojo!... ¡Ojo!... ¡OJOOOOOO! no se me aborreguen y sigan su instinto”.  (S.f).

(José Efrén guerrero, 2015/29/01)  “exigimos la verdad no son dos personas fallecidas son cientos, siempre quieren esconder la verdad, hay personas sepultadas entre los escombros, enfermeras y doctores, bebes y gente, hay una mama que sus bebitas estaban hospitalizadas ahí y no las encuentra, sr. presidente exigimos atienda este aparatoso accidente ya déjese de pendejadas y actué. Este país no tiene gobernantes para que votar para que se hagan millonarios con nuestros impuestos”. (s.f).



A nuestro país se le ve como un  lugar de corrupción, lleno de injusticias, donde cualquiera que tenga dinero y un puesto político puede cometer un crimen y salir impune, se nos ve como el lugar perfecto para delinquir y salir ilesos, se nos conoce mundialmente como el país que mata a sus jóvenes; ahora  es en definitiva el país que no vela por los bebes, niños, jóvenes y adultos “el futuro de México” , nos deja muy en claro que  solo quiere erradicarlo o mantenerlo pero como títeres que pueda manejar a su antojo,  independientemente como o cuales hayan sido las causas de este accidente y de muchos otros, el gobierno no cumple con su responsabilidad, que mantiene a sus pueblo engañado. Es bastante entristecedor saber que casi ningún joven quiere continuar viviendo aquí, pero por distintos motivos no pueden cambiar su ciudad, país o nació



lunes, 19 de enero de 2015

Lo que la muerte no nos puede quitar.


¡Hola a tod@s!


Hoy les dejaré por aquí una pequeña reflexión de un autor anónimo que encontré gracias a mi madre.  Nos sirve a todos y todas las que en algún momento hemos perdido a algún ser amado, ya sea un familiar o una persona muy cercana; en particular me parecieron las palabras adecuadas en el momento correcto.

 

Espero les guste.






LO QUE LA MUERTE NO NOS PUEDE QUITAR

Por: anónimo.

La muerte ha extendido su sombra sobre este hogar
y nos ha entristecido profundamente.

Una voz se ha acallado, un corazón se ha detenido,
se ha ido la risa, la alegría ha escapado.

El calor y la luz de la presencia del ser amado se han desvanecido;
la cadena del amor ha perdido un eslabón vital.

La muerte se ha llevado un tesoro;
y ha traído dolor, soledad y pena.

Y, sin embargo, hay tanto que la muerte no puede alcanzar,
tanto sobre lo cual no tiene dominio.

No nos puede quitar nuestro pasado:
los años, los sueños, las experiencias que compartimos.

No nos puede quitar el amor que conocimos;
Porque está hilado al tapiz de nuestras vidas.

Continuaremos apreciando las lecciones que aprendimos,
nos aferraremos a la sabiduría que continúa viviendo.

Siempre poseeremos lo que hemos tenido.
Siempre amaremos lo que hemos conocido.

La muerte no nos puede quitar nuestra confianza:
no nos puede quitar la esperanza de que la oscuridad
será vencida por la luz
y las heridas sanarán.

La muerte no nos puede quitar
nuestros recuerdos y nuestras esperanzas.

Porque creemos que estos nunca se perderán;
la muerte no nos puede quitar esto y mucho más.